29 febrero 2012

Asteroide 2011 GA5 amenaza impactar la Tierra en febrero 2040




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Los científicos vigilan de cerca a un enorme asteroide que puede suponer una amenaza para la Tierra en cuestión de unas pocas décadas. La roca espacial, llamada 2011 GA5, mide 140 metros de diámetro y es posible que se acerque demasiado a nuestro planeta en el año 2040, lo suficiente como para que algunos investigadores comiencen a plantearse cómo desviarla, según informa Space.com.

Los científicos creen que, en caso de que definitivamente suponga un riesgo real, algo que no sabrán hasta dentro de unos años, todavía quedará tiempo para desarrollar una misión que pueda desviarlo de nuestro camino.

Los científicos han debatido sobre este asunto en la 49 sesión del Subcomité de Asuntos Científicos y Técnicos de la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Utilización Pacífica del Espacio Exterior (COPUOS), que se celebró a principios de este mes en Viena. Un equipo experto en objetos cercanos a la Tierra (NEOs) tomó nota sobre la posibilidad -por remota que sea- de que el 2011 GA5 choque contra nuestro planeta dentro de 28 años.

La NASA identificó el nuevo asteroide que plantea una amenaza a nuestro planeta. Se trata de un asteroide de 460 metros de ancho y ha sido nombrado 2011 GA5.


El objeto fue descubierto en enero de 2011 por los observadores de Mount Lemmon Survey en Tucson, Arizona. Los científicos conocen con precisión su tamaño -unos 140 metros de diámetro-, pero su masa y composición todavía es un misterio. «2011 GA5 es el objeto que actualmente tiene la mayor probabilidad de impactar contra la Tierra... en el año 2040. Sin embargo, solo hemos observado alrededor de la mitad de una de sus órbitas, por lo tanto la confianza en estos cálculos aún no es muy alta», dice Detlef Koschny, de la Agencia Espacial Europea, a Space.com. El científico cree que todavía no se puede decir que el asteroide sea una amenaza real, ya que para asegurar algo semejante tendrían que haber sido observadas al menos una o dos órbitas enteras. Sin embargo, ha recomendado a los científicos de COPUOS que mantegan sus ojos en él.

En 2023 la roca hará pasara junto a la Tierra, antes de que pudiera chocar con la Tierra.


Es posible evitarlo

El asteroide 2011 GA5 tiene una probabilidad de impacto de 1 entre 625 para el 5 de febrero 2040, según Donald Yeomans, director del programa de Observaciones de Objetos Cercanos a la Tierra en el Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California. Esta probabilidad de impacto, sin embargo, no es fija. Hasta ahora, los investigadores han sido capaces de observar el asteroide durante poco tiempo -durante los nueve primeros meses de 2011- y los números pueden cambiar después de nuevas observaciones. El objeto será observable desde la Tierra en el intervalo de 2013 a 2016.

En el escenario muy poco probable de que las posibilidades de impacto no disminuyan significativamente después de ese tiempo, Yeomans cree que habría tiempo suficiente para enviar una misión que altere el curso del asteroide con efectos gravitacionales. En palabras sencillas, conseguiríamos quitarnos la molestia del medio. Llegado el caso, los científicos deberán decidir cuál es el mejor método para destruirlo o desviarlo, lo que incluye la peligrosa posibilidad de una explosión nuclear. Una difícil decisión y un reto al que la humanidad aún no ha tenido que enfrentarse.

Antes de 2040, el asteroide se acercará a la Tierra en 2023, a 2.99 millones de kilómetros.

Fuente: ABC

El asteroide que causó la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años fue de nueve millas de ancho, en comparación con 460 pies de ancho del 2011 GA5. Sin embargo, si se tratara de hacer contacto en un área densamente poblada, la pérdida de vidas sería inmensa.


Quantum opina:

Hay un alto riesgo porcentual de que el asteroide 2011 GA5 impacte con la Tierra, lo cual ha despertado la preocupación del Equipo de Acción de las Naciones Unidas quienes comenzaron a discutir las posibles formas de desviarlo. Siendo sinceros, en la actualidad no contamos con la tecnologia suficiente para desviarlos, ni para destruirlos. El asteroide 2011 GA4 tiene el potencial de provocar un tsunami de varios miles de pies de altura en caso de caer en el mar.

Una opción que se ha discutido podría ser la de enviar una sonda directamente al asteroide y alterar su órbita. También se ha discutido el uso de armas nucleares, pero esto crearía asteroides mucho más pequeños que, presumiblemente, se desintegrarian cuando penetren la atmósfera terrestre. Por el momento lo prudente es comenzar a hacer observaciones hasta su paso en 2023 y, basado en esas observaciones, desarrollar un plan que permita cambiar su rumbo. Debemos recalcar que no es el único asteroide capaza de impactar la Tierra. Hay unos 19.000 asteroides "de tamaño medio" confirmados a 120 millones de kilómetros de la Tierra, cuyo tamaño medio varían entre 330 y 3.300 pies de ancho. Si uno impactara la tierra podría devastar un área del tamaño de una ciudad.

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28 febrero 2012

Asteroide 2012 DA14 cruzará órbita terrestre el 15 de febrero de 2013




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Una colisión con un asteroide amenaza a la Tierra el 15 de febrero de 2013. Si el asteroide 2012 DA14, localizado hace unos días, impactara a nuestro planeta, la magnitud de la catástrofe será comparable con la caída del meteorito de Tunguska en Rusia, advierten los científicos.

El asteroide 2012 DA14 fue encontrado el pasado 23 de febrero por astrónomos del Observatorio Español de La Sagra. Luego, sus datos fueron confirmados por científicos franceses, italianos y norteamericanos.

Según sus cálculos, la órbita del asteroide con un diámetro de entre 40 y 95 metros, cruzará la órbita terrestre. Los astrónomos han calculado que el 15 de febrero de 2013, el asteroide va a pasar a solo 26.9 mil kilómetros de nuestro planeta, que es inferior a las órbitas de los satélites geoestacionarios(cerca de 35.000 kilómetros). Pulkovo Víctor Lvov, funcionario del Observatorio de kvazisputnikam en Rusia, dijo que el 2012 DA14 “pertenece” al tipo de asteroides que periódicamente se acerca a nuestro planeta por detrás, y a continuación o después, por delante de él.

Cálculos preliminares, a las 19:25 (GMT) del 15 de febrero de 2013 el cuerpo celeste se acercará a nuestro planeta a unos 26.900 kilómetros.


“Estos son objetos que se mueven de vez en cuando cerca de la Tierra de hecho, ellos no van alrededor de la tierra, pero en un sistema de coordenadas con dos centros (con el Sol y la Tierra) será como dar la vuelta alrededor de la Tierra” citó. Ahora es imposible predecir que pasará en el encuentro con la Tierra del 2012 DA14. “Tenemos que verlo, puede estar más lejos de la Tierra, y luego acercarse más, incluso, lo suficiente como para caer a tierra, con alguna probabilidad de que impactará a la Tierra.

Nuevas observaciones nos permitirán refinar los datos orbitales y saber con precisión el destino de este objeto, dijo el científico. Aunque el asteroide 2012 DA14, en caso de impactar la tierra no dará lugar a la muerte de todos los seres vivos, la escala puede ser comparable a la catástrofe de Tunguska en 1908, agregó.

El cuerpo celeste pertenece a la familia de los asteroides de Apolo, cuyas órbitas se cruzan con la terrestre. Alrededor de dos tercios de los asteroides conocidos que se acercan a la Tierra son de este tipo. Según los datos disponibles, el cuerpo celeste puede medir entre 40 y 95 metros de largo.

Posible trayectoria del asteroide 2012 DA14.


Los astrónomos seguirán recopilando datos sobre 2012 DA14 y precisando la información sobre su trayectoria. De acuerdo con los cálculos de los astrónomos, los asteroides grandes pueden caer a la Tierra en promedio una vez cada 100 mil años. En casos excepcionales, pueden plantear una amenaza a la existencia de vida en nuestro planeta, como lo fue durante la extinción masiva de los dinosaurios hace unos 65 millones de años.

La mayor preocupación es el asteroide Apophis, que se puede encontrar con la Tierra en el 2036. Ese cuerpo celeste se acercará a nuestro planeta el 13 de abril del 2029 a una distancia de 37 a 38 mil kilómetros. Pero incluso después de 7 años, 13 de abril de 2036, Apophis se acercará a la Tierra a una distancia peligrosa, pudiendo tropezar con ella. Sin embargo, la probabilidad de esto es insignificante.

Fuente: Universitam.com

El asteroide 2012 DA14 fue detectado el pasado 23 de febrero por los especialistas del Observatorio Astronómico de La Sagra, situado en el sur de España.


Quantum opina:

De acuerdo con los cálculos preliminares, a las 19:25 (GMT) del 15 de febrero de 2013 el cuerpo celeste se acercará a nuestro planeta a unos 26.900 kilómetros, una distancia menor que las órbitas de los satélites geoestacionarios (cerca de 35.000 kilómetros), según los datos publicados en la web de la NASA. En términos astronómicos vendría a ser como “un roce” entre la Tierra y un asteroide. Este cuerpo celeste es relativamente pequeño pero que, dependiendo de la zona y circunstancias del impacto, podría causar daños de consideración, pero no a escala global.

En promedio, un objeto del tamaño de un coche entrará en la atmósfera de la Tierra por lo menos una vez al año, produciendo una espectacular bola de fuego en el cielo. Y cada 2.000 años un objeto del tamaño de un campo de fútbol impactará la Tierra, causando importantes daños locales. Y luego, cada pocos millones de años, una roca con una circunferencia que se mide en kilómetros, chocará con el planeta produciendo efectos globales.

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27 febrero 2012

NASA dispara misil a una aurora boreal para estudiar su comportamiento




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Hasta ahora la naturaleza de las auroras boreales no ha sido cabalmente explicada, aunque, por supuesto, se tienen ciertas pistas sobre las causas que las originan. El viento solar, por ejemplo, es uno de los factores elementales para el surgimiento de estos prodigios, pero también ciertas condiciones atmosféricas que por su múltiple conjunción tienden un velo de misterio sobre las llamadas “luces del norte”.

Para averiguar a qué se debe este fenómeno, la Agencia Espacial Estadounidense, NASA, disparó contra una aurora boreal un cohete de 14 metros que se elevó a más de 300 kilómetros llamado MICA, destinado a sondear cómo el acoplamiento de la magnetósfera y la ionósfera inciden en el surgimiento del fenómeno.

MICA rompió la aurora y permaneció el aire durante 10 minutos, recogiendo datos sobre las circunstancias aledañas. Y aunque esta información apenas se está analizando —para de paso conocer también con más profundidad los efectos de las partículas cargadas que conforman en el viento solar sobre la Tierra y sus telecomunicaciones—, por el momento ya es suficientemente sorprendente ver una de estas luces partida en dos pedazos.

Fuente: Informe 21

El cohete de 12 metros de longitud se elevo a más de 300 kilómetros de altura, partiendo en dos la aurora.


Quantum opina:

El cohete lanzado iba equipado con un medidor de iones y pudo enviar durante su vuelo información en tiempo real mientras se elevaba a más de 300 kilómetros de altura para posteriormente caer cerca de la plataforma de lanzamiento. Según los resultados obtenidos por el equipo investigador, la clave está en el extremo de la magnetósfera terrestre (el más alejado del Sol), cuya parte activa es 1.000 veces más grande de lo que se pensaba hasta ahora.

El viento solar se extiende hacia la Tierra como líneas de campo magnético, de manera que la energía se almacena como una banda elástica que se estira y que cuando estas líneas de campo paralelas se reconectan, liberan la energía una sola vez; siendo estos electrones de alta velocidad en el espacio los causantes de las auroras que vemos en la actualidad.

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