El pasado 20 de mayo, luego de sesenta días de arduo trabajo, tres dominicanos demostraron al mundo que "sí es posible" cumplir sus sueños. Karim Mella, Iván Gómez y Federico Jovine emprendieron la aventura de sus vidas: el camino hacia la montaña más alta del mundo, para colocar la bandera dominicana en un sitial de relevancia, una hazaña de valentía, la cima del Monte Everest. El objetivo fue cumplido cuando alcanzaron la cúspide a las 8:10 pm (noche del viernes), hora de República Dominicana, y las 6:08 am (mañana del sábado) hora local en Nepal.
Karim Mella se convirtió en el primer dominicano en llegar a la cima del Monte Everest, el más alto del mundo. A Mella le siguió el montañista Iván Gómez, quien desafiando muchas situaciones adversas pudo también cumplir la misión. La suerte no favoreció al tercero del grupo, Federico Jovine, quien tuvo que regresar, pero al igual que Mella y Gómez, demostró tremenda valentía, y es que cubrir el trayecto implicó, del mismo modo, una cadena de obstáculos que fueron sorteados de manera firme, por la decisión y voluntad de llegar hasta el fin de una jornada histórica. Entre estos obstáculos, recordaron que el intento de desarrollar un recorrido hasta el punto más alto, fue suspendido por vientos de 80 kilómetros por hora sobre los ocho mil metros.
Tras meses de ardua preparación, entrenamientos día y noche, escalando el Pico Duarte (el más alto del Caribe) dos veces al mes y una ardua preparación mental, los jóvenes emprendedores se enfrentaron a las más extremas condiciones medioambientales del planeta, ni hablar de los mayores desafíos físicos, climáticos y biológicos.
El momento más difícil.
“Uno de los momentos más difíciles fue cuando ascendía la montaña, mientras el helicóptero me sobrevolaba para descender a recoger el cuerpo de mi compañero”, dijo Gómez. El estadounidense de 47 años, experimentado montañista y parte del grupo de escaladores que integran los dominicanos colapsó a unos metros antes del campamento 3 y de inmediato se inició un amplio protocolo de rescate y reanimación por parte de los guías y sherpas que acompañan al grupo. Había fallecido mientras escalaba la pared del Lothse justo antes del campamento tres. Sin embargo todos los esfuerzos fueron en vano. Más de 20 sherpas bajaron el cuerpo sin vida al campamento dos hasta que fue retirado en helicóptero dos días después cuando las condiciones meteorológicas lo permitieron.
El trayecto a la cima.
Karim Mella e Iván Gómez lideraron el ascenso del grupo hasta el lugar denominado el Balcón a 8,400 mts de altura, donde debían cambiar sus tanques de oxigeno suplementario por botellas nuevas de 3,000 libras, que les darían unas 10 horas adicionales para llegar a la cima y descender hasta el campamento # 4 de donde habían partido hacía ya 4 horas.
Allí debido al viento y frío extremo los tanques de oxigeno nuevos de Iván y Karim presentaron problemas de liqueo en los reguladores lo cual conllevo a una situación de emergencia debido a que los sherpas debían de resolver el problema antes de que se vaciaran por completo las botellas, mientras Iván y Karim entraban en Hipoxia ya que no estaban respirando el oxigeno necesario para el organismo a esa altura denominada la zona de la muerte, porque el cuerpo humano no es capaz de sobrevivir por si solo con tan bajos niveles de oxigeno y temperaturas extremas.
Luego de unos 10 minutos lograron resolver el problema en el tanque de Karim quien se vio forzado a retomar el ascenso para poder calentar de nuevo su cuerpo que estaba entrando en hipotermia. Tras aproximadamente 35 minutos los tanques de oxigeno nuevos de Iván no había podido ser reparados cuando llego Federico Jovine y encontró a su compañero en un estado de hipoxia avanzado de lo dejo perplejo, hasta que por fin le fueron facilitados un tanque y regulador Iván Gómez quién luego de recuperarse pudo continuar el ascenso unos 45 minutos después de su compañero Karim Mella.
En ese mismo lugar denominado el balcón, el equipo de oxigeno de Federico Jovine también presento problemas los cuales fueron resueltos, pero esto juntos a otras condiciones que se presentaron esa noche llevaron al montañista Jovine a una condición de hipoxia e hipotermia que ponían en peligro su vida razones las cuales le obligaron a descender hacia el campamento # 4 con el doctor Julio de Peña.
En la cima del mundo.
Luego de un difícil y complicado descenso agravado por el agotamiento físico y cansancio extremos de una jornada de más de 13 horas, los montañistas se reagruparon de nuevo en el campamento # 4 a 7,900 mts de altura, para luego de 1 hora de descanso y rehidratarse lo suficiente continuar el descenso hasta el campamento avanzado # 2 a 6,500 mts . En este campamento se alimentaron y pasaron la noche para continuar el descenso en horas de la madrugada atravesando el peligroso Khumbu Ice Fall hasta llegar al campamento Base y considerarse fuera de peligro con la hazaña completada.
Luego de tomar un helicóptero hasta Lukla para luego abordar un avión ligero que los llevó hasta Katmandú, los dominicanos descansan y se recuperan del desgaste físico para en esta semana continuar su largo que los llevará hasta el añorado calor de su querida patria, República Dominicana.

Sus palabras.
Para Federico Jovine el Monte Everest es una montaña mágica y única que emana un poderoso sortilegio. “Queremos mostrar que sin importar las adversidades que enfrentemos, sin importar el nivel de complicación o grado de imposibilidad que tenga una meta que se nos presente, si nos proponemos alcanzarla, podemos lograrlo. Los dominicanos podemos hacer lo que nos propongamos” aseguró Jovine.
De su lado, Karim Mella, el primer dominicano en llegar a la cima del Monte Everest, ha estado practicando escalada de alta montaña desde 1987 y al igual que Iván y Federico su pasión por las montañas fue iniciada en el corazón de la Cordillera Central (República Dominicana), en 1980 realizó su primera escalada al Pico Duarte desde entonces las montañas han formado parte de su estilo de vida.
“A través de la historia de las diferentes culturas, las montañas han representado un lugar un tanto mágico en la mente e imaginación de los humanos, la cual se puede interpretar como una muestra visible de la grandeza de nuestro creador. Las montañas nos enseñan muchas cosas, entre ellas la humildad, los verdaderos valores de nuestras vidas y lo más importante, nos ensena quienes somos realmente. En ésta Expedición al Everest llevamos todas las experiencias y vivencias adquiridas junto a nuestros familiares y amigos, los cuales desde un principio nos apoyaron incondicionalmente, sin este apoyo no hubiéramos podido llegar a donde ahora nos encontramos” aseguró Karim.
Recopilación y redacción de Juan Carlos Jiménez
Fuente: Excelsior.com.do
Quantum opina:
Hasta Mayo 2010, 3,431 personas han ascendido a la cima en un total de 5,070 ascensiones. De ellas 253 (al final del 2009) fueron logradas por mujeres. 216 personas han muerto en el intento. Durante la temporada de escalada de 1996, dieciocho personas murieron en el Everest convirtiendo este año en el más mortífero de la historia del Everest. Las condiciones de la montaña son tan difíciles que la gran mayoría de los cuerpos permanece en la montaña. Muchos de ellos son visibles desde las vías de ascenso habituales.
Conquistar la cima del monte más alto del mundo es toda una proeza que requiere valentía, coraje y fe. Gracias a ustedes, jóvenes ejemplares, que colocaron nuestra bandera en el lugar más alto del mundo.
¡Viva la Patria! ¡Misión Cumplida!
1 comentarios:
Enhorabuena a todos ellos, que hermosa proeza y gratificante.
Un abrazo Carlos.
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