04 julio 2011

Transbordadores espaciales, el final de una era




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Ante el inminente retiro de sus emblemáticos transbordadores, la NASA deberá en lo adelante erogar una “tarifa” de 50 millones de dólares por el “pasaje” de cada astronauta que desee enviar a la Estación Espacial Internacional (EEI) a bordo de una nave rusa Soyuz. Hasta que exista una nueva generación de naves espaciales, Estados Unidos y su agencia espacial podrían perder liderazgo en esta carrera de exploración, ahora disputada no sólo por sus rivales tradicionales como Rusia y Japón, sino por naciones emergentes como China, La India y Pakistán

Con el vuelo del Atlantis, que despegará el 8 de julio próximo (si no hay cambios) para cumplir la misión STS-135 a la EEI antes de ser retirado como los otros dos transbordadores, la NASA cierra un apasionante capítulo en la historia de la exploración espacial. En éste hay hazañas de dimensiones épicas, notables avances científicos y técnicos pero también, por desgracia, sonadas tragedias.

El transbordador fue el primer artefacto espacial reutilizable.


Las aportaciones

“Esas naves fueron hechas con tecnología hoy relativamente obsoleta; su diseño y concepto datan de los años 70, cuando concluyeron los viajes a la Luna; se buscaba que fuesen muy versátiles y que cumplieran varios tipos de misiones, entre ellas colocar satélites en órbita terrestre y efectuar vuelos tripulados”, explicó el astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela.

“Es un vehículo extraordinario, que expandió nuestras capacidades de operación en órbita terrestre más allá de lo que habíamos logrado antes y nos permitió aprender mucho sobre reutilización de una nave y sobre vuelos hipersónicos”, consideró el también astronauta y profesor de Astronáutica y Astrofísica del Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT), Jeffrey A. Hoffman.

El transbordador, según un informe de la NASA, fue el primer artefacto espacial reutilizable (sus elementos estructurales básicos son el titanio y el aluminio) y el pionero en llevar y traer satélites, además de conjuntar diversas capacidades: “se lanza como un cohete, se maneja en órbita como una nave espacial y aterriza como un aeroplano”. El costo estimado de este programa —unos 175 mil millones de dólares— y los accidentes sufridos por el Columbia y el Challenger en 1986 y 2003, han sido los principales blancos de la crítica dentro y fuera de EU.

Space shuttle.


Desde 1981, cuando el Columbia hizo el vuelo pionero, la flotilla —compuesta originalmente por 5 naves, de las cuales quedaron sólo 3 tras los accidentes— ha colocado en órbita más de un millón 300 mil kilos de carga. También ha llevado al espacio a más de 600 astronautas comisionados a un sinnúmero de misiones y caminatas espaciales, principalmente relacionadas con el equipamiento y ensamblaje de la EEI y la rusa MIR, que ya fue devuelta a la Tierra.

En ese lapso se construyó la EEI “como si fuese un gran mecano”, afirmó Neri Vela. “Hoy no existe ningún cohete capaz de llevar una estación completa al espacio. La única forma de tener una de gran tamaño era armarla parte por parte”, reconoció

“Y si no hubiese sido por las demoras para armarla —una de ellas ocasionada por el desastre del Columbia— tal vez se hubiesen jubilado desde hace unos tres años las naves”, reflexionó el astronauta mexicano. El lanzamiento del telescopio orbital Hubble en 1990 y sus sucesivas reparaciones, que permitieron prolongar su vida útil hasta 2014, tampoco habrían sido posibles sin los transbordadores.

Tanque de combustible principal en su caída al mar.


Ahora, ¿qué sigue?

La NASA aún no tiene un plan para remplazar con nuevos vehículos a los transbordadores “jubilados”. Y el proyecto de la cápsula Orion —que sería propulsada por una especie de híbrido entre estos últimos y los cohetes de las misiones Apolo, y con el cual EU pretendía regresar a la Luna y después enviar tripulantes a Marte— quedó en suspenso, tras la llegada de Barak Obama a la Presidencia en 2009.

“Nos gustaría tener un sistema de transportación espacial que fuese costeable, atractivo y negociable, que pudiera llegar a la órbita baja terrestre además de ir a la Luna en forma apropiada. Deberíamos hacer eso en vez de sólo enviar misiones de carga a la Estación Espacial Internacional”, expresó el astronauta Buzz Aldrin hace algunos meses en declaraciones a Scientific American al referirse al fin de la era de los transbordadores.

Por Guillermo Cárdenas Guzmán

Fuente: El Universal

Programa espacial de transbordadores 1981 - 2011.


Quantum opina:

El transbordador nació en 1972, como vehículo espacial económico para alcanzar la órbita terrestre. La decisión recae en los hombros del presidente Richard Nixon, siendo el primer vuelo orbital, el de Columbia, el 12 de abril de 1981, con apenas dos astronautas a bordo. el 28 de enero de 1986, la nave Challenger explota ante las cámaras de la televisión, paralizando el uso de los transbordadores durante casi tres años hasta septiembre de 1988 con el vuelo del Discovery.

En 1990 el Discovery despliega el primer telescopio espacial, el Hubble, revolucionando la historia de la astronomía. En diciembre de 1993, la nave Endeavour efectúa la primera misión de mantenimiento del Hubble con el fin de corregir un defecto en uno de sus espejos, efectuando otras cuatro misiones de mantenimiento del telescopio, la última de las cuales tuvo lugar en 2009. En febrero de 1995, el transbordador Discovery transporta a un cosmonauta ruso, próximo a la estación rusa MIR, que fue destruida en 2001.

Tres meses más tarde, el Atlantis realiza la primera de nueve misiones a la MIR incluyendo en ese vuelo a 4 rusos y un estadounidense. En 1998, el transbordador estadounidense realiza su misión de mayor importancia al poner en órbita el primer módulo de la hoy Estación espacial Internacional (ISS). El 1 de febrero de 2003 el Columbia se desintegra al regresar a la atmósfera, y sus siete tripulantes mueren. No habrá más vuelos durante dos años y medio. El 4 de julio de 2006 se retoman los vuelos espaciales.

El próximo 8 de julio, el Atlantis realizará el vuelo número 135, el último para una nave de su tipo. Para entonces, 385 personas de 16 países, habrán volado a bordo de un transbordador, marcando asi el final de una era.

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02 julio 2011

Messenger descubre enigmáticos pozos en el planeta Mercurio




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Las nuevas imágenes del planeta Mercurio captadas por la sonda espacial Messenger están revelando detalles hasta ahora desconocidos de ese exótico mundo, incluyendo pistas sobre su origen y su turbulenta historia geológica. Pero también aumentan el grado de misterio acerca de algunos lugares del planeta.

La Messenger ha estado girando en órbita a Mercurio desde hace tres meses. Durante este tiempo, la sonda ha suministrado cientos de miles de imágenes en las que se aprecian con notable detalle cráteres y muchas otras estructuras. Años atrás ya se obtuvieron imágenes de la superficie del planeta, pero eran de una resolución mucho más baja.

La Messenger también ha hecho mediciones extensas de la composición química y la topografía de la superficie de Mercurio, así como observaciones globales del campo magnético del planeta. Los datos obtenidos en estas observaciones confirman ahora que en la magnetosfera de Mercurio circulan de modo constante violentas ráfagas de partículas con altos niveles de energía, como resultado de la interacción entre el campo magnético de Mercurio y el viento solar.

En la imagen podemos ver (por primera vez) las regiones polares de Mercurio. Esta imagen, que corresponde a la región polar sur de Mercurio, muestra el Camoes cráter (centro) juntoa una escarpa que cruza el piso y la pared de Camoes, un patrón similar al observado en el cráter de Thakur. Camoes toma su nombre del poeta portugués Luis de Camoes Vas (c. 1524-1580). El cráter que se extiende fuera de la esquina superior izquierda de la imagen es Okyo, llamado así por el pintor japonés Maruyama Okyo (1.733 a 1.795). Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Carnegie Institution of Washington.

En la imagen podemos ver algunas de las crestas que se describen en forma circular en la supericie de Mercurio. Estos rasgos circulares marca son los que marcan los bordes de los "cráteres fantasmas" (cráteres de impacto que fueron enterrados posteriormente por lava volcánica). Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Carnegie Institution of Washington.


“Muchas de nuestras ideas iniciales las estamos descartando a medida que las nuevas observaciones nos conducen a nuevos hallazgos”, explica Sean Solomon del Instituto Carnegie de Washington, investigador principal de la Messenger. Aún hay muchos meses de misión por delante, y, tal como indica Solomon, cabe esperar que haya más sorpresas conforme el planeta más cercano al Sol vaya revelando algunos de sus secretos.

En imágenes anteriores de Mercurio, se detectó la presencia de marcas sutiles en los fondos de algunos cráteres. Sin disponer en su día de fotografías de alta resolución que pudieran ofrecer una imagen más nítida del fondo de cada cráter, esas marcas no despertaron gran interés en la comunidad científica. Pero ahora, las nuevas y detalladas imágenes de la Messenger han revelado que esas marcas son conjuntos de pozos irregulares, sin bordes bien definidos, y que varían en diámetro desde decenas de metros a unos pocos kilómetros. Esos pozos están rodeados a menudo por halos difusos o por material más reflectante.

Esta imagen ofrece una extraordinaria vista del cráter Degas (que se pronuncia duh-GAH), llamado así por los franceses. Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Carnegie Institution of Washington.



Estas tres imágenes son del extremo norte (Ártico) de Mercurio. Estas tres imágenes fueron agrupadas de su tamaño de píxel original de 1024 × 1024 a 256 × 256. Este tipo de compresión de imagen ayuda a reducir la cantidad de datos que deben ser transmitidos a través del espacio interplanetario desde la sonda Messenger hasta la Red de Espacio Profundo de la Tierra. Estas imágenes de mapa no son proyecciones. Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Carnegie Institution of Washington.

Esos pozos son del todo distintos a cualquier cosa vista antes en Mercurio o en la Luna (muy parecida en algunos aspectos a ese planeta), tal como subraya Brett Denevi del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, y uno de los especialistas en imágenes del equipo científico de la sonda Messenger.

El origen de esos enigmáticos pozos no está claro, aunque algunos científicos creen que pueden ser relativamente jóvenes, lo cual sugeriría la existencia en la corteza de Mercurio de un componente volátil más abundante de lo creído.

Fuente: Mystery Planet


Mercurio tiene un contenido de hierro más alto que cualquier otro planeta principal en el sistema solar.


Quantum opina:

Mercurio tiene un contenido de hierro más alto que cualquier otro planeta principal en el sistema solar. Varias teorías explican esto. La primera, más aceptada entre los científicos, es que Mercurio al principio tenía una proporción de silicato metálico (condrito) similar a los meteoritos corrientes (se piensa que es el material rocoso más típico del sistema solar) y una masa aproximadamente 2,25 veces su masa actual. Sin embargo, en los comienzos del sistema solar, Mercurio fue golpeado por un planetesimal de aproximadamente 1/6 de su masa. El impacto habría quitado la mayor parte de la corteza original y su manto, dejando al núcleo como el componente principal de toda la estructura interna. Se cree que la creación de la Luna tuvo un proceso similar.

Para la segunda teoría, Mercurio podría haberse formado de la nebulosa planetaria originaria de nuestro sistema solar antes de que la energía del Sol se estabilizara. El planeta al principio habría tenido dos veces su masa actual. Pero como el protosol se contrajo, las temperaturas cerca de Mercurio podrían haber estado entre 2500º y 3500º K, y posiblemente tan altas como 10000º K. La mayor parte de la roca superficial de Mercurio se habría vaporizado con tales temperaturas, formando una atmósfera de vapor de roca, que posteriormente el viento solar se encargaría de disipar en el espacio.

Una tercera teoría propone que la nebulosa planetaria causó la resistencia física sobre las partículas del disco de acrecimiento de Mercurio, lo cual hizo que numerosas partículas de materia ligera de dicho disco se perdieran.

Cada una de estas teorías predice una composición superficial diferente.

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30 junio 2011

Alexei Leonov, una leyenda viviente




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Alexei Leonov se convirtió en un héroe de la URSS por desobedecer a sus jefes. El 18 de marzo de 1965 este piloto hijo de un minero estaba flotando en el espacio exterior. "A los ocho minutos me di cuenta de que el traje se había deformado. Los dedos se me salían de los guantes". Su escafandra estaba tan hinchada que no podía entrar de nuevo en la nave Voskhod 2, que orbitaba la Tierra a más de 20.000 kilómetros por hora. Sin informar por radio al centro de control, Leonov abrió una espita para rebajar la presión en su traje, algo que podría haberlo matado, pero que le salvó y le convirtió de paso en el primer hombre en realizar una caminata espacial.



El general Leonov es uno de los pocos cosmonautas soviéticos de primera generación que quedan vivos. Era un grupo encabezado por Yuri Gagarin y formado por tipos duros de pelar. De vuelta a la Tierra aquel 18 de marzo, un nuevo fallo obligó a Leonov y su compañero, Pavel Belyaev, a aterrizar en plena faena, cubierta por un metro y medio de nieve y a cientos de kilómetros del punto de aterrizaje fijado. "Había 20 grados bajo cero. Empecé a mandar señales en morse, pero no hubo respuesta. Pensé que estábamos perdidos y, de hecho, aquel día varias emisoras estatales comenzaron a emitir el Réquiem de Mozart. Al día siguiente, al fin, nos avistó un helicóptero. Tuvimos que andar tres días por la nieve hasta reunirnos con él".

Alexei Leonov en un momento de descanso previo a los entrenamientos para su misión.


Diez años más tarde, en 1975, este hombre nacido en una aldea de Siberia en 1934 fue el primero en darle la mano a un estadounidense en el espacio, algo que dos simples ciudadanos de EEUU y la URSS no tenían nada fácil hacer. Fue parte de la misión de acoplamiento entre una nave Apolo y una Soyuz. Aunque puede estar harto de contar sus batallas, Leonov las relató una vez más en una visita a Madrid para presentar el festival Starmus, la misma fue celebrada en Tenerife entre el 20 y el 25 de junio y a la misma asistieron otros pioneros del espacio.

- ¿Para ser cosmonauta hacía falta ser un poco suicida?

Todavía es muy arriesgado ser astronauta, pero cualquier pasajero de avión tiene también un riesgo y, a veces, su peligro puede ser mayor que el de un astronauta.

- Hoy le han dicho que parece que tiene la mano de Dios sobre la cabeza, porque se ha salvado de perder la vida varias veces. ¿Usted cree en Dios?

Dios no existe, pero a veces te puede castigar (risas). Existen cosas que no conocemos, y a esas cosas las podemos llamar dios. Como la naturaleza, que es un dios.

- De sus dos viajes al espacio, ¿cuál es su preferido?

El primero. Ahí todo dependía de mí. Todo se hacía por primera vez y dependía de mis decisiones. Sentí como si hubiese alguien mirándome y pensando "a ver cómo sale de esta". Yo debía dar parte de cada paso, porque abajo, si las cosas van mal, tienen que saber cómo termina la canción, es decir, por qué has muerto. Sergei Koriolov (diseñador jefe del programa espacial de la URSS) me dijo: "Nadie sabe dónde vas ni lo que te vas a encontrar. Por eso debemos conocer cada paso". Pero yo no informé por radio. Cuando me preguntaron por qué, dije que como la comunicación era en abierto cualquiera podía estar escuchando y si confesaba que tenía problemas sería un escándalo. El problema sólo se conoció cuando aterrizamos y lo conté.

Yuri Gagarin y Sergei Koriolov.


Yuri Gagarin y Valentina Tereshkova, primer hombre y primera mujer en el espacio respectivamente.


- Ha mencionado a Sergei Koriolov, el diseñador jefe, cuya existencia fue un secreto para Occidente y la URSS no reveló su identidad hasta su muerte. ¿Qué recuerda de él?

Cuando, al final de la Segunda Guerra Mundial, las tropas soviéticas entraron en Alemania, Koriolov fue a la casa de Wernher von Braun (exmilitar alemán de las SS que capitaneó el programa espacial de EEUU tras la guerra) para registrarla. Cuando entraron, el café aún estaba caliente. Los americanos le habían capturado poco antes. Mucho después, le pregunté a Von Braun qué hubiera hecho si hubiera caído en manos de los soviéticos antes que de los estadounidenses. Dijo que hubiera trabajado para los soviéticos, porque lo único que quería era ir contra Hitler, que le había engañado. Dijo: "Me da igual con quién esté mientras sea contra Hitler". La primera vez que se mencionó públicamente a Koriolov fue en 1963, durante la boda de Valentina Tereshkova (la primera mujer en el espacio) y Andrián Nikoláyev (también cosmonauta). Jruschov se refirió a él después de dos o tres vasos de vodka, preguntándole a los astronautas: "¿Dónde está vuestro padre, está aquí o no?" Luego entró Koriolov con Tereshkova y Nikoláyev y brindamos todos juntos. Occidente no sabía nada de todo esto. No sólo tenía la capacidad como ingeniero, sino también la de gran organizador. Von Braun le conoció en un Congreso en Atenas a finales de la década de los sesenta. Le dijo a Koriolov que él también pudo mandar un satélite y enviar al hombre al espacio, pero que no había sido un organizador tan bueno como Koriolov.

- Gagarin fue un joven obrero antes que cosmonauta. Usted es hijo de minero y viajó al espacio dos veces. ¿Echa de menos la URSS?

Aparte de las complicaciones, hoy la vida es mejor en Rusia porque hay más libertad y más cosas dependen de cada persona. Si alguien está dispuesto a trabajar para sacar algo adelante tiene más posibilidades de las que tenía antes. Pero hay que ver las cosas desde diferentes ángulos. La educación era mejor que ahora y además, gratuita. Había más gente con acceso a la educación y el nivel era más alto. La medicina también era gratis. Pero la imposibilidad de abrir negocios retrasó al país.

A la izquierda: Alexei Leonov y su compañero, Pavel Belyaev. A la derecha: Alexei Leonov.


- En aquella época el hombre llegó a la Luna, lo más lejos en el espacio que ha llegado nunca. ¿Qué hace falta ahora para ir más allá?

Un solo país no puede hacerlo. Rusia tiene mucha experiencia en construir sistemas del soporte de la vida, como en la Estación Espacial Internacional. Los sistemas de la antigua estación espacial Mir tenían capacidad para funcionar 14 años. Todavía hoy, incluso EEUU no puede construir sistemas como aquellos. Con las escafandras y los trajes espaciales pasa lo mismo. Los astronautas estadounidenses usan trajes rusos para salir al espacio. En cambio, EEUU tiene muy buenos sistemas informáticos y de control de vuelo. Si queremos lanzar un proyecto a Marte tenemos que combinar ambas tecnologías.

- ¿Qué opina de la situación actual de la exploración espacial, con los transbordadores de la NASA a punto de retirarse y las naves Soyuz' como única opción para llegar al espacio?

La Estación Espacial Internacional funcionará hasta 2020. Por ahora usaremos las Soyuz para llegar hasta allí. Además, en Rusia estamos desarrollando un nuevo tipo de naves, las Rus. Tienen capacidad para cinco personas y pesan unas cinco toneladas. Con ellas queremos llegar a la Luna. A la vez, los estadounidenses están desarrollando nuevos cohetes más potentes.

En la imagen miembros de la nave estadounidense Apolo-18 y la soviética Soyuz-19.


- ¿Cuándo cree que se llegará a la Luna y Marte con esta u otras naves?

A la Luna iremos en diez años. A Marte, en 20, aunque por ahora no hay ningún proyecto concreto para llegar. Sólo hablan de ello los periodistas (risas).

- Ha trabajado durante décadas en un programa secreto. Desde entonces ha llovido mucho, pero ¿hay algún detalle que no haya contado sobre sus dos viajes espaciales?

En la misión Apolo-Soyuz hubo mucha discusión sobre a qué distancia mínima podríamos girar ambas naves la una de la otra. Hasta el último momento los burócratas de la agencia nos dijeron que no podíamos acercarnos a más de 150 metros de distancia. Pero Tom Stafford (comandante de la misión estadounidense) protestó, diciendo que no hacía falta volar tan lejos y que 45 metros bastaban. Estaba empeñado en protestar. Entonces agarré a Stafford, le saqué de la sala y le dije: "Vamos a estar en el espacio, solos, y nadie va a comprobar a qué distancia volamos. Así que hagamos lo que queramos y no se lo digamos a nadie".

Fuente: Publico.es

Alexei Leonov.


Quantum opina:

Leonov es un artista consumado; ha publicado varios libros y algunas obras artísticas. También llevó lápices de colores y papel al espacio, donde esbozó la Tierra y dibujó retratos de los astronautas del Apolo que viajaron con él durante el proyecto de las naves Apolo (EEUU) y Soyuz (URSS). Arthur C. Clarke escribió en sus notas de "2010: Odisea 2" que, después de un examen en 1968 de "2001: Odisea del espacio", Leonov le señaló que la alineación de la Luna, la Tierra y el Sol se muestra en la apertura es esencialmente el mismo que en la pintura de 1967 de Leonov Cerca de la Luna, aunque el encuadre diagonal de la pintura no se repitió en la película. Clarke tuvó un bosquejo autografiado de esta pintura , que hizo Leonov después de la proyección, colgada en la pared de su oficina.

Respecto a su problema con el idioma inglés señalo que "Los exámenes eran terriblemente duros. Comenzamos a estudiar el idioma cuando nos preparábamos ya para el vuelo. Literalmente nos machacaron", dijo Leónov haciendo referencia al primer acoplamiento en el espacio en 1975 de una nave soviética, la Soyuz-19, y una estadounidense, la Apolo-18. En un banquete previo al inicio de la misión, deseó en inglés a sus compañeros "una vida llena de sexo".

"Cometí un error y me hice famoso en todo Estados Unidos. Quería decir "Les deseo una vida llena de éxitos", pero en la palabra "éxitos" me comí un par de letras y en vez de decir "I want to wish you successfull life" dije "I want to wish you sexfull life" ("Les deseo una vida llena de sexo")", explicó Leónov.

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